Leer un libro como éste nos transporta al mundo mítico de nuestros orígenes. Una magnífica recreación, cargada de poesía y belleza, de cómo Adán y Eva llegaron a existir y su descubrimiento de todas las experiencias de la vida. La parte dedicada a Caín y Abel tiene también un intenso dramatismo. La autora se documentó en la literatura antigua existente sobre el tema, más allá de los dogmas establecidos. Una lectura que recomiendo vivamente.

